Hemos cambiado de año, pero yo personalmente no lo he hecho (sí de año, claro, pero no de forma de ser). Por esta razón no puedo abandonar mis fijaciones estacionales. Me explico:
Hace unos meses os ofrecí mi visión de cómo comprar en rebajas. Eso fue en verano, pero en unos días vienen otras nuevas, o viejas (por aquello de que aprovechan para sacar cosas que ya no son ni vintage). Así que voy a haceros un copia-pega de aquella solución Pángala por si a alguien le es útil. Allá va:
Hoy mismo empiezan las rebajas, y es probable que compremos desmedidamente, sin tino, sin ton, y sin son; en definitiva, sin medida. Y no es que me haya imbuido en el espíritu calvinisita, sino que creo que he de ver menos The big bang theory
![]() |
| google images |
En definitiva, os muestro las tres guías que he desarrollado para tres perfiles de consumidor distintos. Con ello pretendo que si finalmente vas a caer en la vorágine de las rebajas, que no sea en balde.
![]() |
| Pángala |
![]() |
| Pángala |
Además, conoce tus derechos en: https://www.facua.org/es/derechos.php?Id=15




Jajaja, interesante esquema.
ResponderSuprimirYo, tras ir varias veces a rebajas los primeros días, hace poco decidí que NUNCA MÁS. Compraría cuando yo quisiera, cuando me hiciera falta, independientemente de que fueran o no rebajas, porque el estrés que se pasa no llega a compensarme el dinero ahorrado. Como mucho me paso a ver si cae algun capricho que no necesito pero cuando ya ha pasado la avalancha de gente inicial. Desde que decidí esto, me he quitado un gran peso de encima.